En Ezequiel Montes (Querétaro) se reúne todos los días el grupo evangelizador «Dimensión Vida», compuesto por familias católicas que desde hace tres años realizan una hora santa por la vida durante seis días a la semana. El objetivo es que la Virgen María, en su advocación por la vida, interceda ante su Hijo para rescatar a los niños no nacidos en el mundo.

Por Mary Velázquez Dorantes

El grupo «Dimensión Vida» se originó inspirado por el programa de Adopción Espiritual de un Bebé en los Estados Unidos y, luego de realizar las labores de permiso ante la diócesis de Querétaro, se estableció una hora santa por la vida en la parroquia la Divina Providencia. Bajo la dirección espiritual del presbítero Jorge Vázquez Zepeda la comunidad del municipio se suma a pedir no únicamente por los no nacidos, sino por todos aquellos que intervienen cuando la idea del aborto se hace presente. Hasta el momento se ha realizado más de mil horas de oración y los frutos han sido grandes por los testimonios de vida. El próximo 31 de julio la Virgen María será coronada en su advocación por la vida.

UNA HORA SANTA DE VIDA

Celia Fajardo es una laica que inició el movimiento por la vida y luego de tres años existen casi mil adopciones espirituales en el municipio: «La adopción espiritual no sólo trabaja por el bien del no nacido, sino por aquellas madres que, sin saber que están embarazadas o bajo peligro de aborto, son puestas en manos de la Virgen María. También la adopción espiritual alcanza para todos aquellos que están relacionados con el aborto: médicos, jueces, periodistas, activistas, familiares», comentó durante la entrevista.

En el mundo, 1 de cada 4 embarazos termina en aborto, por lo que la hora santa por la vida está tomando gran fuerza. En ella, además de interceder por la vida ante el Rosario de los no nacidos, se anima a las comunidades parroquiales a pedir por todos aquellos bebés que están en peligro y se educa a los feligreses sobre el desarrollo prenatal. «Nos hemos dado cuenta que la Virgen obra milagros de forma constante. Muchos planes de embarazo se han tornado en vida gracias a la oración que se realiza ante el Santísimo, y en la mayoría de las ocasiones las madres que están con duda de dar a luz no saben que se estuvo pidiendo por ellas», comentó Fajardo.

EL COMPROMISO COMO FRUTO

La adopción espiritual consiste en que la comunidad se compromete a orar diariamente por un niño que esté en peligro de ser abortado durante los 9 meses de gestación; la mayoría de esos niños tienen un nombre por parte de sus padres espirituales, pero, además de la oración diaria, el grupo Dimensión Vida promueve la ayuda a las madres y padres necesitados de objetos para el cuidado de sus bebés recién nacidos.

Se han realizado campañas de donación para centros de protección de la mujer embarazada, casas cuna y albergues. «Hemos visto que el compromiso ha rendido frutos. Nosotros depositamos las intenciones en el altar para Jesús por medio de la Virgen, su Madre, pero también pedimos objetos para aquellos bebés que llegaron a la vida en medio de la pobreza o incluso el abandono; lo llamamos el ‘Baby Shower especial’. El grupo se ha organizado de tal forma que la distribución de ropa, biberones y pañales llega en el momento oportuno».

VIRGEN DE GUADALUPE, PATRONA DE LOS NIÑOS POR NACER

Es a través de la Virgen de Guadalupe que se dirige la oración por la vida, y se trata de una oración que alcanza grandes beneficios; también cura las profundas heridas causas por el aborto: «Nuestra Madre obra grandes milagros en nuestra comunidad, se han dado testimonios de vida de profundo amor, entre ellos el de una joven de 17 años que estando embarazada pensó en abortar. Nosotros también hacemos visitas con la Virgen de Guadalupe como patrona de los niños por nacer, y, sin saber la situación de esa familia, acudimos con la ‘hora por la vida’. Estuvimos dos días de visita y luego de unos meses la chica dio a luz a su bebé afirmando que fue la letanía a la Virgen quien la hizo cambiar de opinión», narra la dirigente del movimiento.

El Rosario por la Vida es la principal herramienta de oración para la adopción espiritual y es a través de este que se logra la intercesión de la Virgen de Guadalupe, afirma el grupo de vida. Las campañas de adopción espiritual se realizan cada nueve meses. Las pueden hacer hombres, mujeres, niños, parejas de novios, matrimonios, siempre y cuando el compromiso sea pedir por la vida de un bebé; algunos oran desde casa y otros asisten a la parroquia. También se hacen peticiones de bebés o niños que están en peligro u enfermos, la Hora por la Vida es abrazadora en todos los sentidos.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de julio de 2019 No.1255