Por Arturo Maximiliano

No gastar más de lo que tienes o ingresas es una de las reglas de oro para poner en orden tus finanzas personales.

Sonaría lógico que la gente solo gaste lo que está en sus manos o lo que con certeza espera recibir en la quincena o en el mes, pero no es así y muchos recurrimos al poder de nuestra firma sobre un voucher de tarjeta de crédito o incluso solicitar un préstamo en una institución financiera.

Claro que es bueno darnos un gusto, sino dónde está el goce, a veces, por qué no, financiado, cuando no está a nuestro alcance pagarlo de contado. Los bienes más importantes de nuestro patrimonio normalmente se adquieren así, por ejemplo una casa, un auto o una joya, aunque estos tienen casi siempre una ventaja: son gasto pero también son inversión y conforman nuestro activo, el cual tiene un valor de reventa, incluso pudiendo ser más.

Las cosas tienden a complicarse cuando gastamos frecuentemente por encima de nuestras posibilidades y pasamos mes con mes viendo cómo podemos patear hacia delante nuestras deudas porque no nos alcanza para cubrir nuestros gastos fijos y otros compromisos innecesarios. A veces gastar por encima de lo que podemos se puede disfrazar de inversión. Por ejemplo, comprar un auto caro por encima de nuestras capacidades de pago, mismo que quizá terminemos perdiendo en favor del banco, quedándonos sin el bien, con mal historial crediticio y quizá todavía con algo de la deuda.

Ajustarnos a vivir con lo que tenemos o podemos realmente pagar como mensualidades de adeudos es lo ideal:

Paga tus recibos y luego diviértete. Es muy fácil llevar una relación de gastos fijos que normalmente conocerás por tus recibos de luz, agua, hipoteca, crédito automotriz, celular, colegiatura y otros. Una vez que has pagado todo lo anterior entonces puedes dedicar el resto a darte tus gustos. Las finanzas personales no tienen que ser prohibitivas sino ordenadas.

Presente vs Futuro. Comprar nos da placer y a veces hasta quita el estrés, pero si te sobra algo de dinero, una vez cubiertos tus gastos fijos, tienes también la opción de ahorrar, ya sea aportando al cochinito, a tu cuenta de Afore o bancaria. Gastar hasta el último peso en el presente no nos dejará mucho para el futuro, sobre todo pensando en el retiro.

Presupuesta. Uno de los consejos habituales en Pesos y Centavos, quizá el primero, es hacer tu presupuesto, identificando tus ingresos y egresos. Es la herramienta más importante para poder establecer metas e identificar qué gastos puedes recortar para no estar ahorcado mes con mes. Esto te ayudará a saber donde estás parado financieramente para evitar gastar de más y eventualmente te podría llevar al ahorro.

No cargues siempre la tarjeta. Un consejo para evitar endeudarte es dejar la tarjeta de crédito en casa cuando vas a un centro comercial y no tienes necesidades reales de comprar algo, ajustándote a lo que llevas en efectivo. Muchas veces las ofertas que vemos en los aparadores pueden atraernos a gastar en cosas que queremos pero que no necesitamos. Esto parecería una tortura, pero si de antemano sabemos que no tendremos la certeza de tener para pagar ese dinero extra cuando llegue el estado de cuenta, lo mejor será evitar adquirir cosas a crédito.

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Publicado en la edición impresa de El Observador del 13 de octubre de 2019 No.1266