Desde el libro del Génesis hasta el Apocalipsis, la historia de la salvación va acompañada por ángeles. Pero no todos los ángeles son iguales; de las Escrituras se desprende que existen nueve categorías, las cuales fueron analizadas por primera vez en el tratado De Coelesti Hierarchia, del siglo IV, atribuido a san Dionisio Areopagita. Los coros angélicos y sus nombres expresan una forma particular de Gracia que les dio Dios para configurarse con Él.

JERARQUÍA MÁS ALTA

Compuesta por tres coros angélicos. Son los que contemplan y adoran a Dios directamente:

  1. SERAFINES

Del griego séraph, «abrazar, quemar, consumir», son entonces los «incandescentes», los máximos adoradores de Dios, ardiendo en el amor y alabándolo sin cesar, clamando «Santo, Santo, Santo…» (cfr. Isaías 6, 1-3; Apocalipsis 4, 6-8). Son figura de la perfección del amor. Hay 4 de ellos llamados «Vivientes». Simbólicamente se describen con seis alas y muchos ojos.

  1. QUERUBINES

Del hebreo chérub, «plenitud de sabiduría y ciencia». Son guardianes de las cosas y lugares santos: la entrada al Paraíso (cfr. Génesis 3, 24), el arca de la Alianza (cfr. Éxodo 25,18), el templo de Salomón (cfr. I Reyes 6,29-39) y los actuales santuarios católicos. Son figura de la perfección del conocimiento. Simbólicamente se les ha descrito con cuatro alas y con cuatro ruedas. (cfr. Ezequiel 10, 8-21).

  1. TRONOS

Su nombre indica que tienen autoridad. Al parecer, cada diócesis y comunidad religiosa tiene su propio ángel tomado de este coro. Son figura de la majestad y firmeza de Dios. Se les menciona en Colosenses 1,16.

JERARQUÍA INTERMEDIA

Compuesta por tres coros que ven a Dios cara a cara y reflejan y ejecutan el imperio o gobierno de Dios:

  1. DOMINACIONES

Tienen dominio o poder para contrarrestar todas las cosas que envilecen y esclavizan; por eso Dios designa a ángeles de este coro a confesores y directores espirituales, por ejemplo. Son figura de la supremacía del Creador sobre todas sus obras. Se les mencionar en I Corintios 15, 24; Efesios 1, 21; Colosenses 1,16 y I Pedro 3, 22.

  1. VIRTUDES

Hacen prosperar, por su actividad penetradora, los designios de Dios. Algunos grandes pecadores reciben Virtudes tras su conversión. Este coro es imagen de la fuerza irresistible de las acciones divinas. Mencionado en Efesios 1, 21.

  1. POTESTADES

Reprimen el esfuerzo de los poderes de las tinieblas. Los confesores de almas privilegiadas los tienen, y luego suelen recibir uno de las Dominaciones. Las Potestades son figura del poder invencible de Dios sobre los espíritus malignos. Se les menciona en Romanos 8, 38; I Corintios 15, 24 y I Pedro 3, 22.

JERARQUÍA INFERIOR

Tres coros la componen. Sin dejar de gozar de la vista de Dios, son los principales encargados del género humano: interactúan permanentemente con la humanidad de forma más directa.

  1. PRINCIPADOS

Ejercen poderes de príncipes al tener a su cargo la custodia general de los pueblos, países o naciones, como se ve en Daniel 10, 13-21, o como fue revelado a los niños de Fátima con la aparición del ángel de Portugal. Ya san Basilio enseñaba: «Unos ángeles están al frente de las naciones». Se les menciona con el nombre de Principados en Romanos 8, 38 y I Corintios 15, 24.

  1. ARCÁNGELES

Son ángeles que están al servicio directo del Señor para cumplir misiones especiales. San Dionisio dice que los Arcángeles tienen algo de los otros dos coros de esta jerarquía. Efectivamente, san Miguel es mencionado en Daniel 10, 13-21 y 12,1 como «Príncipe», o sea con una función semejante al de los Principados, mientras que en Judas 9 es llamado «Arcángel». Son siete los arcángeles (cfr. Tobías 12, 15), pero la Biblia sólo da los nombres de tres de ellos: san Rafael, san Gabriel y san Miguel.

  1. ÁNGELES

La palabra ángel es de origen griego y quiere decir «enviado». Es el término que mejor se corresponde al hebreo mal’ak, que significa «mensajero». Es el nombre que designa de manera general a todos los ejércitos celestiales, sin importar a cuál de los nueve coros angélicos pertenezcan. Pero designa de modo particular a la última categoría y jerarquía angélica, cuya misión es ayudar a los hombres a alcanzar la salvación eterna, guiándolos y protegiéndolos de los peligros del alma y del cuerpo. De esta jerarquía son los ángeles de la guarda, que velan por los individuos y se involucran íntimamente en la vida de cada uno.

TEMA DE LA SEMANA: «ENVIARÉ DELANTE DE TI UN ÁNGEL…» (ÉXODO 33,2)

Publicado en la edición impresa de El Observador del 29 de septiembre de 2019 No.1264