¡Mujer, eres grande!

Frente a la celebración del día internacional de la mujer enviamos nuestro mensaje recordando aquellas primeras líneas de la Sagrada Escritura en donde se nos narra la intervención de Dios: «Creó Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios les creó, hombre y mujer los creó» (Gén. 1,27). Tanto hombres como mujeres reciben su dignidad y vocación de aquel «principio común» (MD. 6).

Queremos manifestar nuestro sí a la mujer; como sí, al hombre. Varón y mujer no son fragmentos opuestos, expresan juntos la Imagen de Dios. A través del bautismo hemos sido marcados para llevar a la plenitud la humanidad que nos habita a cada uno, es Cristo el que nos dignifica haciéndonos hermanos y hermanas frente a Dios.

Agradecemos a las mujeres profesionistas, mujeres que en el ejercicio de la política buscan en bien común, a las mujeres esposas, madres, hijas, hermanas, a las mujeres madres solteras, a todas las mujeres que desde los distintos ámbitos sociales colaboran en la construcción de un mundo mejor. Agradecemos a muchas mujeres que comparten responsabilidades en la tarea evangelizadora de la Iglesia: catequistas, misioneras, agentes de pastoral; a las mujeres consagradas a Dios en la virginidad. A todas las mujeres en su día enviamos nuestra felicitación, gratitud y bendición.

Advertimos que hay muchas mujeres esclavas y víctimas de ideologías que pretenden empoderar a la mujer buscando sus propios intereses mezquinos. Ante la propuesta a nivel nacional de «Un día sin Mujeres», invitamos tomar conciencia de su dignidad y su vocación, defender la integridad de su persona conforme al proyecto de Dios, recordando que el más maravilloso y grande proyecto y valoración que se puede hacer de la mujer, está en la Virgen María.

El pensamiento cristiano afirma al ser humano, varón y mujer en el mismo plano de igualdad, como supremo valor; dignidad que debe asegurarse en toda forma de organización social. Reiteramos nuestro compromiso de asumir en corresponsabilidad la construcción de un México en Paz y libre de violencia en sus diferentes rostros. Convencidos que la educación de las nuevas generaciones engendra mejores ciudadanos y mejores cristianos, empeñados en trabajar por una autentica reconstrucción del tejido social.

Juntos, varón y mujer, formamos parte del único proyecto de Dios para el ser humano. Por eso valoramos y reconocemos la identidad propia de la mujer, buscamos la plena integración social y eclesial de las mujeres y la vigencia real y efectiva de sus derechos, queremos impulsar, como parte de la sociedad, estructuras sociales y eclesiales más justas, reconocemos los derechos de todas las mujeres en todas las etapas y circunstancias de su vida.

Que María Santísima, nos ayude a valorar a cada mujer en su grande dignidad con la cual ha sido revestida desde el inicio y a impulsar la vivencia de su vocación en la Iglesia y en la sociedad.

✠ Alfonso Cortés
Arzobispo de la Arquidiócesis de León

Enríque Díaz Díaz
Obispo de la Diócesis de Irapuato

✠ Benjamín Castillo Plascencia
Obispo de la Diócesis de Celaya

Mario de Gasperín Gasperín
Administrador Diocesano de la Diócesis de Querétaro