Por Arturo Maximiliano García

Cada vez se usan menos las monedas y los billetes en el mundo, aunque sigue siendo el principal medio para comprar bienes y contratar servicios. ¿Cambiará la epidemia esto?

Cuando me enteré de que el gobierno chino decidió, literalmente, lavar su dinero, para que no fuera portador del virus del COVID–19, pensé que hacer transacciones diarias sin tocar dinero será una tendencia que se aceleraría como parte de la nueva normalidad.

En México, desde el 2019, existe el CoDi. Es una plataforma de pagos digitales masivos que hace más fáciles las transacciones de dinero entre personas y comercios. Los movimientos se hacen vía celular, con códigos QR o código de barras bidimensionales que pueden almacenar datos codificados. Esto es similar a lo que hoy se hace en varios establecimientos a través de las Apps y tarjetas de membresía, en las que cargas dinero y se va descontando del teléfono donde se tiene bajada la aplicación.

¿Qué otras ventajas tiene el CoDi?

Bajan comisiones para comercios. Con esquemas de pago como el Código Digital, las comisiones que ahora pagan los comercios por los cobros con tarjetas se verán disminuidas considerablemente, mientras que otro beneficio para los vendedores es que sus transferencias quedarán concretadas de inmediato sin tener que esperar a veces hasta 48 horas para que se vean reflejadas en sus cuentas.

Reduce economía informal. El CoDi busca gradualmente reducir al mínimo las operaciones con efectivo. Las transacciones de dinero quedarán registradas para todos sus efectos, incluidos los fiscales, siendo cada vez más y no sólo unos cuantos los que aporten al gasto público.

Otros jugadores beneficiados. No sólo los bancos y tiendas de conveniencia estarían participando como centros para disponer de los CoDi y poder hacer pagos, transferencias o retiros, sino que hará que otras unidades de negocios más pequeñas, como misceláneas, puedan ser corresponsales en lugares donde no hay bancos ni cajeros.

Más seguro. Por su tecnología y por no involucrar bandas magnéticas estamos menos expuestos a fraudes como la clonación de tarjetas, ya que las medidas de seguridad con las que cuentan los CoDis son prácticamente imposibles de manipular.

Incrementa la bancarización en el país. El 53 por ciento de los mexicanos no tiene relación con algún producto de la banca, lo que es malo para el sistema bancario y para los particulares. Por un lado, está la inseguridad de guardar el dinero “bajo el colchón” y además al no tenerlo en una cuenta no podemos poner a producir el dinero. El sistema CoDi podrá hacer más atractivo para algunas personas el contar con una cuenta de banco.

Más higiénico. Sin duda, el no intercambiar dinero físico que pasa de mano en mano, sin saber los hábitos y salud de cada una de las personas por las que ha circulado ese billete es algo que hoy en día, sin caer en paranoia, hace más segura para la salud la transferencia por CoDi y otras similares.

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Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 14 de junio de 2020. No. 1301