Por Mario De Gasperín Gasperín, obispo emérito de Querétaro Dios no se resignó a perder al hombre después que éste comiera del árbol prohibido, queriendo ser como Dios. Bajó al jardín y «llamó al hombre diciendo: ¿Dónde estás?» (Gn 3,9). Si Dios nos preguntara ahora a...









