Por Rebeca Reynaud Un joven no bautizado preguntaba: - Y a mí ¿para qué me sirve la fe? Un sabio le contestó: - Para darle sentido a la vida… Para tener una razón porqué vivir. - Y ¿cuál podría ser esa razón? - Cada uno la tiene que encontrar. La mía es para ser amado...









