Por Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco |

La situación de inseguridad y de violencia se va agudizando cada día más en el Estado de Guerrero y en el Municipio de Acapulco.  La construcción de la paz, exige la formación y participación de una ciudadanía responsable.

Para construir la paz en Guerrero y en Acapulco se necesita ciudadanos capaces, con un comportamiento autónomo, crítico, participativo y responsable que se guíen por principios de democracia, derechos humanos, paz, libertad e igualdad. Una ciudadanía responsable que sea consciente de que forma parte de una comunidad y de que todos somos responsables en la construcción de la sociedad. Una ciudadanía responsable que sea capaz de trabajar en la prevención de problemas que minan las bases de una sociedad plural, abierta, democrática, incluyente y solidaria. Una ciudadanía creativa, que no desista en la búsqueda de nuevas opciones en la resolución de conflictos. Una ciudadanía responsable que vea los conflictos como una oportunidad para enderezar el camino y replantear las metas. Una ciudadanía responsable que participe e incida en los diferentes espacios de la sociedad: la familia, la comunidad, el gobierno, la religión, la educación, la economía, la salud, etc.

Las distintas formas de protesta social de grupos y de personas son la consecuencia de la falta de atención y respuesta a las demandas sociales y civiles. Es necesario que trabajemos en la formación y la participación de una ciudadanía responsable que de frente a los diversos problemas que se nos presentan colabore de una manera responsable en la solución de cada uno de ellos. Sigamos formando a la ciudadanía para la paz, capacitando a los ciudadanos responsables y participativos.