¿Qué nombre estableció Dios para su Palabra escrita?

Dios no dictaminó ningún nombre. Los israelitas llamaban a su conjunto de libros sagrados «Sepharim», que significa «los rollos», y que en este caso equivale a decir «los libros», pues es la forma física que tenían éstos en el pasado.

En el Nuevo Testamento se les llama «Sagradas Escrituras» (Romanos 1,2; II Timoteo 3,15).

¿Entonces por qué hoy se le dice «Biblia»?

La palabra Biblia proviene del griego «ta biblia», que significa «los libros». Así, viene a ser el equivalente del más antiguo nombre que se le daba a la Palabra de Dios escrita.

San Clemente de Alejandría (siglo II) fue el primero en la Iglesia en llamar Biblia al conjunto de Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento; sin embargo, fue a partir del siglo XIII que el nombre se hizo común.

¿Por qué se divide la Biblia en dos «Testamentos»?

Aunque hoy la palabra «testamento» se entiende como el documento jurídico que expresa «última voluntad» de una persona, a fin de heredar a otros sus posesiones, en su significado original se refería a la «presentación de un testimonio» o al «conjunto de pruebas aportadas a una causa».

La palabra «testimonio» se usó para traducir el hebreo «berit», que significa «pacto» o «alianza».

Fueron los primeros cristianos los que comenzaron a hacer la distinción entre la «antigua alianza» y la «nueva alianza» (II Corintios 3, 6.14). El Antiguo Testamento o alianza corresponde a los tiempos anteriores a Jesucristo, mientras que el Nuevo Testamento o alianza es a partir de la  Encarnación del Señor.

¿Por qué no todas las Biblias tienen los mismos libros?

La Biblia está conformada por 73 libros: 46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento. Fue entre finales del siglo IV y principios del V que la Iglesia —no por un capricho sino por el poder que Dios le confirió (Mateo 16, 19 y 18, 18), y por la asistencia del Espíritu Santo (Juan 16, 13)— determinó entre un montón de escritos  que pretendían ser sagrados cuáles eran realmente Palabra de Dios y cuáles no.

Pero en el siglo XVI Martín Lutero eliminó 7 libros del Antiguo Testamento y 3 del Nuevo Testamento; sin embargo, cuando éste murió, los protestantes reincorporaron los libros quitados al Nuevo Testamento, pero no así los del Antiguo, de manera que sus Biblias apenas cuentan con 39 libros.

¿Los capítulos y versículos de la Biblia existen desde el principio?

No. Pero para facilitar la localización de los pasajes de la Biblia, en 1220 el inglés Stephen Langton —cuando enseñaba en La Sorbona, de París, antes de convertirse en arzobispo de Canterbury— la dividió en capítulos. En 1528 el italiano Sante Pagnini (Sanctes Pagninus) —dominico converso del judaísmo al catolicismo— dividió el Antiguo Testamento en versículos; y en 1551 hizo lo mismo con el Nuevo Testamento el editor protestante francés Robert Estienne.

En 1592 el Papa Clemente VIII hizo publicar la primera versión de la Biblia con la ya definitiva división de capítulos y versículos.

¿Y por qué septiembre es el «mes de la Biblia»?

Porque en septiembre se celebra la fiesta del sacerdote san Jerónimo (día 30), quien no sólo fue un enamorado de las Sagradas Escrituras, sino que en el siglo V tradujo la Biblia de sus lenguas originales (hebreo, arameo y griego) al latín, que era el idioma popular en su época. Su traducción de la Biblia se conoce como «Vulgata».

Equivocadamente algunas páginas web católicas en español difunden que la ubicación del «mes de la Biblia» se debe a que en septiembre de 1569 se imprimió la primera Biblia en castellano, conocida como Biblia del Oso.  Para empezar, la primera Biblia en español es la «Biblia Alfonsina», de 1280; y la segunda es la «Biblia de Alba», de 1430. Y, para concluir, la Iglesia no toma en cuenta para nada la  «Biblia del Oso», pues es una versión protestante, traducida por el ex monje y ex católico Casiodoro de Reina cuando ya había apostatado.

Redacción

TEMA DE LA SEMANA: CÓMO LLEGÓ LA BIBLIA HASTA NOSOTROS

Publicado en la edición impresa de El Observador del 2 de septiembre de 2018 No.1208