Habla Juan Pablo II

▶ «Queridos seminaristas… : Aprovechad estos años en el seminario para llenaros de los sentimientos del mismo Cristo en el estudio, en la oración, en la obediencia, en la formación del propio carácter… Nada hay más lejano de la vocación que el aliciente de ventajas terrenas o la búsqueda de beneficios u honores…

«Educadores y superiores de casas de formación seminarística: No recortéis la visión vertical de la vida ni rebajéis las exigencias que la opción por Cristo impone. Si proponemos ideales desvirtuados, son los jóvenes los primeros en no quererlos, porque desean algo que valga la pena, que sea ideal digno de una existencia». (30/01/1979)

▶ «La configuración con Cristo ha de ser el objetivo prioritario en la formación de todo candidato al sacerdocio… Sin la disciplina y hábito del estudio, el futuro presbítero no podrá ser el hombre sabio según el Evangelio que, oportuna e inoportunamente, exhorta con la Palabra de Dios, convence con la verdad y libera del error…

«Para vivir plenamente la unión con Cristo al servicio de los hombres, el Señor os enriquece con el don del celibato, libremente asumido, por el Reino de los Cielos, con el cual se sella la llamada al sacerdocio.

«El celibato os configura con Cristo virgen, esposo de la Iglesia (…). El celibato os permite presentaros ante el pueblo cristiano como hombres libres (…) al servicio incondicional de los hombres. La maduración de vuestra afectividad se realizará en vosotros en la medida en que acojáis a Jesucristo, pobre, casto y obediente». (16/06/1993)

▶ «Ya desde el momento de la admisión de los jóvenes al seminario hay que verificar atentamente su idoneidad para vivir el celibato de manera que lleguen, antes de la ordenación, a una certeza moral sobre su madurez afectiva y sexual» (1/02/2005)

Habla Benedicto XVI

▶ «La calidad del presbiterio en una Iglesia particular depende en buena parte de la del seminario y, por tanto, de la calidad de los responsables de la formación…

«El seminario es un tiempo destinado a la formación y al discernimiento… Sólo si tiene una experiencia personal de Cristo, el joven puede comprender en verdad su voluntad y, por lo tanto, la propia vocación. Cuanto más conoces a Jesús, más te atrae su misterio; cuanto más lo encuentras, más fuerte es el deseo de buscarlo». (20/08/2005)

▶ «Vosotros, queridos amigos, habéis decidido entrar en el seminario y… habéis hecho bien. Porque los hombres, también en la época del dominio tecnológico del mundo y de la globalización, seguirán teniendo necesidad de Dios…

«Quien quiera ser sacerdote debe ser sobre todo un ‘hombre de Dios’, como lo describe san Pablo (1 Tm 6,11)…. Lo más importante en el camino hacia el sacerdocio, y durante toda la vida sacerdotal, es la relación personal con Dios…

«La Eucaristía es el centro de nuestra relación con Dios y de la configuración de nuestra vida…, debe ser el centro de cada una de nuestras jornadas…. También es importante el sacramento de la Penitencia…; aunque tengamos que combatir continuamente los mismos errores, es importante luchar contra el ofuscamiento del alma y la indiferencia que se resigna ante el hecho de que somos así.

Todos conocéis las palabras de san Pedro…: ‘Estad siempre prontos para dar razón (logos) de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere’ (1 P 3,15). Una de las tareas principales de los años de seminario es capacitaros para dar dichas razones.

«…Aprovechad los años de estudio… Es importante conocer a fondo la Sagrada Escritura en su totalidad, en su unidad entre Antiguo y Nuevo Testamento… Es importante conocer a los Padres y los grandes Concilios, en los que la Iglesia ha asimilado, reflexionando y creyendo, las afirmaciones esenciales de la Escritura… Estudiar las cuestiones esenciales de la teología moral y de la doctrina social de la Iglesia. Es evidente la importancia que tiene hoy la teología ecuménica… Pero también aprended a comprender y —me atrevo a decir— a amar el derecho canónico por su necesidad intrínseca y por su aplicación práctica: una sociedad sin derecho sería una sociedad carente de derechos. El derecho es una condición del amor»…

«Los años de seminario deben ser también un periodo de maduración humana… En este contexto, se sitúa también la integración de la sexualidad en el conjunto de la personalidad… Recientemente, hemos constatado con gran dolor que algunos sacerdotes han desfigurado su ministerio al abusar sexualmente de niños y jóvenes. En lugar de llevar a las personas a una madurez humana y ser un ejemplo para ellos, han provocado con sus abusos un daño… Lo que ha ocurrido nos debe hacer más vigilantes y atentos, examinándonos cuidadosamente a nosotros mismos, delante de Dios, en el camino hacia el sacerdocio, para ver si es ésta su voluntad para mí».  (18/10/2010)

▶ «¿Cómo vivir estos años de preparación? Ante todo, deben ser años de silencio interior, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia… Vuestro corazón ha de ir madurando en el seminario, estando totalmente a disposición del Maestro. Esta disponibilidad, que es don del Espíritu Santo, es la que inspira la decisión de vivir el celibato por el Reino de los Cielos, el desprendimiento de los bienes de la tierra, la austeridad de vida y la obediencia sincera y sin disimulo». (20/08/2011)

TEMA DE LA SEMANA: CUIDAR AL SEMINARIO

Publicado en la edición impresa de El Observador del 4 de noviembre de 2018 No.1215