Existen muchos mensajes negativos sobre la vida actual. Algunos son producto de malas decisiones y otros son parte de una crisis en la sociedad. Sin embargo, también existe una mirada positiva, de esperanza; parece no hacer mucho ruido pero genera grandes cambios

Por Mary Velázquez Dorantes
En los rincones del planeta tierra existen seres humanos comprometidos con los demás: aquellos que piensan en los necesitados, en los vulnerables, en los desterrados. Personas hacen innovaciones para compartir con la sociedad las comunidades y los sitios más olvidados; los están llamando innovadores sociales.

Su papel está cobrando fuerza colectiva. Trabajan de la mano de asociaciones u organizaciones que no persiguen el lucro, a partir de la necesidad humana. La mayoría de los innovadores está buscando solucionar problemas y aumentar la calidad de vida.

Se trata de personas con un potencial que desean compartir. Buscan repuestas emergentes a necesidades análogas. Su intención es generar un impacto positivo dentro del mundo e invitar a nuevas personas a convertirse en un innovador social que produzca fe, esperanza, actitud, motivación, pero además generar trabajos colaborativos para comunidades y zonas marginadas.

LA INNOVACIÓN COMO SERVICIO SOCIAL

Están figurando nombres por todos lados. Los innovadores sociales son los nuevos líderes que buscan mejorar al mundo. Algunos han hecho un pacto con el compromiso social, buscando de forma creativa soluciones a problemas reales, tales como la pobreza, la escasez de agua, la desigualdad, la exclusión social. Su mirada está enfocada en la transformación social, entender su propio entorno y con una mirada positiva trabajar para mejorarlo. ¿Tarea imposible? Ellos dicen que no. Algunos parten de sus proyectos personales, de su compromiso, de la búsqueda de ideas y trabajo en equipo. El principal eje para ello es crear proyectos innovadores que atiendan el bien común, desde la ecología, la cultura, el arte, la economía, la ciencia, y cuando estos proyectos surgen, lo siguiente es facilitarlos a quienes no tienen acceso a una vida digna.

Algunos proyectos son materiales y requieren grandes recursos mone- tarios; otros son inmateriales y se sostienen del talento y la creatividad. Muchos proyectos se han incubado en grandes ciudades; no obstante, también las zonas rurales han encontrado a innovadores sociales. Los expertos señalan que un innovador social encuentra una oportunidad de cambio donde no parece existir.

TRABAJO COLECTIVO

El innovador social no busca el éxito, tampoco el prestigio o la fama, busca manos creativas que puedan formar parte de la innovación. Se trata de una mirada humana. Algunos ni siquiera desean publicidad mediática, simplemente buscan proyectos que brinden respuestas a problemas. Cuando estos proyectos surgen, buscan entonces un trabajo en equipo, multivariado, a fin de generar situaciones pro activas y de contactos que participen.

Ellos llaman a sus equipos de trabajo «mentes innovadoras», dado que el ingenio les permite mirar soluciones donde sólo hay problemas. Su misión es muy clara: ayudar al otro, a través de la entrega absoluta a la solidaridad. No hay miradas sin enfoques, si no funciona buscan arreglarlo, piensan en todas las posibilidades, analizan las situaciones y trabajan de forma disciplinada. Algunos indicadores mundiales manifiestan que para el 2040 el mundo requerirá un 30% de personas que sean innovadores sociales, mientras que al cierre del año pasado se sumaron 90 países que apoyarán el talento y los proyectos de estos innovadores para solucionar problemas de raíz.

BUSCANDO LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Pareciera una situación de países de primer mundo. Sin embargo, los innovadores sociales comienzan desde casa, en la escuela o en sus ratos libres, cuando se detecta una carencia y se busca una forma de transformar la realidad de quienes la padecen. No están buscando una solución inmediata, sino que observan la posibilidad del largo plazo con resultados perdurables.

Se trata de personas que han logrado desafiarse y encontrar ideas que transformen al mundo, primero con la meta fija en el proyecto que buscan solucionar; acto seguido, buscan el apoyo para

llevarlo a cabo.

Los innovadores sociales son pro vida y no buscan el lucro. Países como Colombia, Argentina, Paraguay, España, Perú, Uruguay están trabajando a marchas forzadas para ayudar a la sociedad con temas de sensibilidad humana, innovación tecnológica, innovación solidaria, buscando que el mundo sea un lugar más positivo para todos. No obstante, la mayoría de estos innovadores coinciden en que la transformación comienza en los sitios cotidianos, siempre con la mirada positiva y con el deseo de ayudar a los otros.

Qué destaca a un innovador social

  1. El negativismo es la principal barrera para la creatividad. Las personas innovadoras bloquean los pensamientos negativos.
  2. Son mentes curiosas, se alejan de su zona de confort y la desafían.
  3. No tienen miedo de hacer el ridículo, consideran que el fracaso es parte del aprendizaje.
  4. Tienen una misión personal clara, lo cual les da un norte y un sentido; cumplir esta misión se convierte en su objetivo de vida.
  5. Piensan al revés, piensan que si algo no funciona de una manera puede que funcione de la otra.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 10 de febrero de 2019 No.1231