La mayoría de la gente cree que la teoría heleocéntrica fue adoptada gracias a que Galileo Galilei demostró empíricamente su veracidad, pero no es así. Para empezar, el único argumento de su autoría, el del movimiento de las mareas, resultó totalmente equivocado.

Han pasado los siglos, y ni siquiera el famoso péndulo de Foucault, de1851, demostró la rotación de la Tierra, ya que el movimiento lateral del péndulo se podría explicar tanto por la traslación del universo entero alrededor de la Tierra como a la rotación de la Tierra alrededor del Sol.

Tanto el geocentrismo como el heliocentrismo son hasta el día de hoy meras teorías; no hay nada plenamente demostrado. Cada una tiene bastantes argumentos científicos de enorme valor, pero no concluyentes.

En 1929 Edwin Hubble descubrió que el universo se expande, alejándose de la Tierra como si ésta estuviera en el centro, lo que parece un argumento a favor del geocentrismo. Pero no quiso aceptarlo, así que dijo:

«No se puede demostrar la falsedad de esta hipótesis, pero es rechazable y únicamente podría ser aceptada como último recurso, … Así que nosotros desedeñamos esa posibilidad, … la posición privilegiada de la Tierra debe ser evitada a toda costa».

Por su parte, Stephen Hawking escribió: «Parecería que si observamos todas las galaxias alejándose de nosotros, es porque nos encontramos en el centro del universo. Hay, sin embargo, una explicación alternativa: el universo debería parecer el mismo en cualquier dirección, o también en cualquier otra galaxia. No tenemos ninguna prueba científica, ni a favor ni en contra de ello. Pero creemos en ello, en base a la modestia».

Al parecer, sería inmodesto pensar que la Tierra tiene un lugar especial en el universo.

TEMA DE LA SEMANA: A 386 AÑOS, LA POLÉMICA SOBRE GALILEO Y LA IGLESIA SIGUE

Publicado en la edición impresa de El Observador del 23 de junio de 2019 No.1250