• Satanás o Lucifer, el más poderoso, inteligente, hermoso y de más alto rango entre todas las criaturas angélicas, fue creado por Dios con una naturaleza buena, pero también libre. Con esa libertad se adoró a sí mismo y rechazó a Dios de forma radical e irreversible, por lo que se hizo malo y fue expulsado del Cielo:

«Tú que decías en tu corazón: “Subiré a los cielos; por encima de las estrellas de Dios erigiré mi trono…; seré semejante al Altísimo”. ¡Pero te han hecho bajar al Abismo, a las profundidades de la Fosa!» (Isaías 14, 13-15); «Entonces se libró una batalla en el Cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron contra el Dragón, y este contraatacó con sus ángeles, pero fueron vencidos y expulsados del Cielo… El enorme Dragón, la antigua Serpiente, llamada Diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles» (Apocalipsis 12, 7-9)

  • Aunque por su naturaleza es la criatura más poderosa que existe —Jesús lo llama «príncipe de este mundo» (Juan 12, 31), y dice la Biblia que «el mundo entero yace bajo el poder del Maligno» (I Jn 5, 19)— , su poder en realidad es nada frente a Dios:

«Entonces se manifestará el Impío, a quien el Señor Jesús destruirá con el aliento de su boca y aniquilará con el resplandor de su Venida» (II Tesalonicenses 2, 8)

  • Satanás sabe que está derrotado, pero por odio a Dios sigue trabajando para que los hombres se condenen:

« El Diablo ha descendido hasta ustedes con todo su furor, sabiendo que le queda poco tiempo!» (II Apocalipsis 12, 12).

  • María fue escogida desde toda la eternidad por Dios para ser la Madre de Jesús. En atención a los méritos de Cristo, Ella fue concebida sin la mancha del Pecado Original. Como toda persona, María fue creada libre, y con esa libertad dijo «sí» al plan de Dios, sometiéndose voluntariamente a los designios divinos:

«El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate, llena de Gracia, el Señor está contigo!… No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y Él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin… ”.María dijo entonces: “Yo soy la esclava del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho”» (Lucas 1, 28-38)

  • Por su naturaleza humana, la Santísima Virgen es una criatura débil, sin poder; pero por su humildad y por su amor y servicio a Dios, en una palabra, por su santidad —no hay criatura más santa que Ella—, ha recibido del Señor el poder de aplastar a Satanás:

«Dios dijo a la Serpiente: …“Enemistad pondré entre ti y la Mujer,entre tu descendencia y su descendencia; ésta te aplastará la cabeza…”» (Génesis 3, 14-15)

  • María sabe que el triunfo de Dios —y, por tanto, de los discípulos de Cristo— se dará a través de Ella:

«Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará» (Mensaje en sus apariciones en Fátima, 13 de julio de 1917)

TEMA DE LA SEMANA: CONOCER PARA AMAR A MARÍA SANTÍSIMA

Publicado en la edición impresa de El Observador del 8 de septiembre de 2019 No.1261