Paz. Esta palabra… no es nuestra; desciende del Reino invisible, el Reino de los Cielos… ‘Paz en la tierra a los hombres que ama el Señor’ (Lc 2, 14). ¡Sí, repetimos, la paz debe existir! ¡La paz es posible!». PABLO VI (1978)

«Nosotros estamos llamados a ser semejantes a Cristo, esto es, a ser operadores de paz mediante la reconciliación; a cooperar con Él en el esfuerzo por traer la paz a esta Tierra». JUAN PABLO II (1987)

« Si el hombre no está en paz con Dios, la Tierra misma tampoco está en paz». JUAN PABLO II (1990)

«Para nosotros, los cristianos, Jesucristo, Hijo de Aquel que tiene ‘pensamientos de paz, y no de aflicción’ (Jr 29, 11), es ‘nuestra paz’ (Ef 2, 14)». JUAN PABLO II (1992)

«Familia, tú tienes una misión de importancia primordial: contribuir a la construcción de la paz… Consciente de que la paz no se obtiene de una vez para siempre, ¡nunca debes cansarte de buscarla! Jesús, con su muerte en la cruz, ha dejado su paz a la humanidad, asegurando su presencia perenne. ¡Exige esta paz, reza por esta paz, trabaja por ella!». JUAN PABLO II (1994)

«Para que la paz sea auténtica y duradera, ha de estar construida sobre la roca de la verdad de Dios y de la verdad del hombre». BENEDICTO XVI (2006)

«Una condición previa para la paz es el desmantelamiento de la dictadura del relativismo moral…, que cierra las puertas a… la ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre». BENEDICTO XVI (2013)

TEMA DE LA SEMANA: EL PERDÓN, LA RECONCILIACIÓN Y LA PAZ

Publicado en la edición impresa de El Observador del 5 de enero de 2020 No.1278