Por Mary Velázquez Dorantes

¿Pagas mucho en deudas?, ¿el ahorro no es a largo plazo?, ¿nunca es suficiente tu ingreso económico?, ¿te excedes en gastos? Si has dado una respuesta positiva a una de estas preguntas estás frente un problema financiero, y, por lo general, los problemas económicos vienen acompañados de estrés, ansiedad y crisis personales.

Para el mexicano promedio, las finanzas nunca resultan con grandes beneficios, sino que, por el contrario, traen fuertes dolores de cabeza e incluso problemas a largo plazo. La cultura del ahorro y la ahora llamada inteligencia financiera están tocando insistentemente a la cultura de la economía en México, dado que cuando se desarrolla una inteligencia en las finanzas los problemas asociados a la economía se resuelven de un modo más práctico.

De acuerdo con las estadísticas del ahorro en nuestro país, el 95% de las personas no está capacitado en materia financiera, por lo que no previene gastos en materia de salud o bienes inmuebles; tampoco tiene un ahorro para el futuro y sí se excede en compras innecesarias. Cuando se habla de inteligencia financiera es porque se requiere de opciones que no agobien a las personas y aquí te presentamos tres claves para aprender a desarrollarla.

INFORMATE Y EVITA ERRORES

Los fondos de ahorro, las inversiones a largo plazo, los bancos y cajas populares, así como las tarjetas de crédito, son una terrible tentación para el hombre moderno; por lo tanto, si lo que estás buscando es aprender a ahorrar y a obtener beneficios de la cultura del ahorro, lo más importante es estar informado.

Las personas no se vuelven millonarias de la noche a la mañana, pero sí pueden enfrentar grandes crisis financieras de un momento a otro, por lo tanto es necesario armar un plan financiero donde no se corran riesgos.

Es importante realizar un análisis de las entradas y salidas económicas que se tienen y, justo a partir de este tema, aprender a desarrollar hábitos financieros. Evitar los gastos hormiga (es decir, compras en pequeñas cantidades) puede ser el principio de una salud financiera. Lo más importante para no caer en las trampas de los gastos es aprender a generar una estabilidad económica, realizando listas de productos necesarios y de gastos útiles, colocando la primera inversión en una alcancía dentro del hogar y posteriormente informarse de las mejores ofertas de ahorro que se proveen dentro de las instituciones bancarias. La información clara y sin dejo de dudas ayudará a crear un plan a largo plazo, y éste es mínimo doce meses de ahorro.

COMPROMISO FINANCIERO

Si algo caracteriza a los mexicanos es la falta de compromiso financiero o de ahorro. Es importante reflexionar que el ahorro es fruto del esfuerzo y trabajo. Si al llegar a fin de mes estás sufriendo porque el dinero no alcanza o cuando requieres invertir en una herramienta para tu trabajo no tienes acceso a la compra, quizás lo que esté fallando es el compromiso que se tiene para ahorrar.

Por otro lado, si tienes deudas que te provocan otros problemas aprende a saldar paso a paso; tener deudas con personas o con la tarjeta de crédito puede generar problemas con grandes consecuencias. El compromiso financiero comienza ahorrando un 10% de tus ingresos, sin gastarlos prontamente. También puedes crearlo evitando compras por impulso, obsesionarte por productos de alto costo o renombre, gastar cada fin de semana de forma incontrolada.

El dinero es una arma de dos filos: en algunas ocasiones puede producir grandes ganancias y en otras, pérdidas totales. Al hablar de una inteligencia financiera estamos aprendiendo a comprometernos con un futuro imprevisible. Tener un fondo de ahorro puede ayudar mucho contra algo que no estaba en el plan de vida.

EVITA LA ZONA DE CONFORT

Si crees que siempre existirá estabilidad económica evitar caer en la trampa de la zona de confort, y para ello es importante invertir sin riesgos, frenar las deudas, darle la espalda a los estafadores que prometen altos beneficios económicos, decirle adiós a las compras emocionales, y evitar los descuentos de las compras.

El mexicano promedio tiene fuertes hábitos de consumo y ha sido atrapado por las llamadas estrategias de bienestar. No obstante, el primer paso para mejorar nuestra calidad de vida es a través de una estabilidad financiera. Salir de la zona de confort significa aprender a administrar el dinero, tomar conciencia de los gastos, responsabilizarse de las deudas.

Dentro de una familia todos los miembros forman un equipo para las finanzas, por lo que es necesario aprender que el dinero y los gastos no son la base de la felicidad y la autorrealización, mientras que también es necesario evitar caer en el estereotipo de querer ser millonarios. Una tarjeta de crédito se puede convertir en un mal hábito financiero y el dinero se puede convertir en una obsesión.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 26 de enero de 2020 No.1281