Al británico Gilbert K. Chesterton se la atribuye esta frase: “Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa”; sin embargo, aclara la American Chesterton Society, lo que realmente dijo este genial escritor converso al catolicismo fue: “El primer efecto de no creer en Dios es perder el sentido común”.

El hecho es que esto se está viendo en la pandemia, en gran parte como consecuencias de los políticos y los científicos, con su mundo de contradicciones y augurios fallidos: que si la enfermedad sería derrotada a principios de mayo, o que si se posponía a junio, julio, agosto…, o incluso que si su presencia entre los hombres se prolongaría por dos largos años.

Por eso, ante la falta de respuestas por parte de quienes se supone deberían darlas, muchos han vuelto su mirada hacia los médiums, adivinos, brujos y magos, los cuales están aprovechando su inesperado auge para lanzar hechizos y vaticinios a fin de ganarse la aprobación de la gente, prometiéndole que con sus artes misteriosas lograrán alejar el SARS-CoV-2.

¿Cuanto cuesta “protegerse”?

Así, por ejemplo, en la ciudad de Puebla, frente a la primera capilla dedicada a la mal llamada “santa muerte”, se ofrecen servicios de “limpias” y otros rituales para supuestamente protegerse del covid. El costo de éstos va de los 200 pesos, por consulta para obtener información, hasta los 5 mil pesos, para recibir el trabajo ritual completo.

En la ciudad de Tijuana, Baja California, las tiendas de insumos para hechizos, santería, brujería y otros prácticas de la Nueva Era, están viendo cómo crece la demanda de algunos productos a causa de la pandemia, como son “velas de San Lázaro” para presuntamente proteger las casas y los negocios de esta enfermedad.

A nivel internacional

En La Habana, Cuba, seguidores de la religión yoruba, es decir, de la llamada santería, hacen sacrificios de palomas y gallos al dios Obatalá dentro de sus propios hogares creyendo que con eso van a mantener a salvo a sus familias del coronavirus . Estas ceremonias también se están realizando en otros países iberoamericanos, especialmente en Venezuela.

También dentro de la santería cubana, algunos sacerdotes conocidos como babalawos, han implorado a Iku, el espíritu de la muerte, para que no se lleve a más personas por causa del virus.

Por su parte, en España, una bruja de Madrid, de nombre Sére Skuld, al enterarse de que estaba enferma de covid, decidió que tenía que “hacer algo”, lo que la llevó a fundar una plataforma virtual para, con otras seis brujas, hacer frente a la pandemia mediante la creación de un “hipersigilo” muy potente, que usara un conjunto de varios símbolos mágicos.

Un “sigilo”, dicen las brujas, es una idea o voluntad concreta, mientras que un “hipersigilo” es un manojo entero de voluntades cuyo poder puede reservarse o activarse a voluntad de quien lo crea.

Lo cierto es que lo único que lograron fue que se sumara a ellas un gran número de brujas para aquel reto, pero la pandemia no desapareció. Ahora, para aparentar éxito, las brujas de España dicen que lograron “potenciar el poder del covid-19 y usarlo a nuestro favor”.

Después de medio año de pandemia, es claro que ningún tipo de adivino o hechicero ha tenido el poder de revertir las cosas. Pero mucha gente, desesperada por su presente y su futuro, continúa acudiendo con ellos.

Algunos tarotistas, brujos y adivinos admiten que el confinamiento ha significado para ellos días agotadores de trabajo por los muchos clientes que desean saber lo que pasará con sus empleos, sus carreras, sus finanzas o su salud.

TEMA DE LA SEMANA: CÓMO SE CONSTRUYO EL IMPERIO DE LA MENTIRA

Publicado en la edición semanal digital de El Observador del 9 de agosto de 2020. No. 1309