Octubre es considerado como un mes misionero en el sentido de que se busca, especialmente en el penúltimo domingo, llamado Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), invitar a los cristianos a que reflexionen sobre la tarea que es la razón de existir de la Iglesia, tal como se la manifestó Jesucristo: “Vayan por todo el mundo y hagan que todas las gentes sean mis discípulos, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que Yo les he mandado” (Mt 28, 19-20).

Sin embargo, hoy muchos están viendo las misiones como innecesarias, o bien se les entiende de manera incorrecta. Por eso en 2007 la Congregación para la Doctrina de la Fe redactó un documento titulado “Nota doctrinal acerca de algunos aspectos de la evangelización”, del cual tomamos algunos puntos para esclarecer la labor misionera:

  • “Toda persona tiene derecho a escuchar la Buena Nueva (…). Es un derecho conferido por el mismo Señor”.
  • “Hay una confusión creciente que induce a muchos a desatender y dejar inoperante el mandato misionero del Señor (cfr. Mt 28, 19). A menudo se piensa que todo intento de convencer a otros en cuestiones religiosas es limitar la libertad. Sería lícito solamente exponer las propias ideas e invitar a las personas a actuar según la conciencia, sin favorecer su conversión a Cristo y a la fe católica”.
  • “Algunos sostienen que no debería anunciar a Cristo a quienes no lo conocen, ni favorecer la adhesión a la Iglesia, pues sería posible salvarse también sin un conocimiento explícito de Cristo y sin una incorporación formal a la Iglesia”.
  • “Si bien los no cristianos puedan salvarse mediante la Gracia que Dios da a través de ‘caminos que Él sabe’, la Iglesia no puede dejar de tener en cuenta que les falta un bien grandísimo en este mundo: conocer el verdadero rostro de Dios y la amistad con Jesucristo (…). La plena adhesión a Cristo, que es la Verdad, y la incorporación a su Iglesia, no disminuyen la libertad humana, sino que la enaltecen y perfeccionan.
  • “La Iglesia prohíbe severamente que a nadie se obligue (…) a abrazar la fe”.
  • “La Iglesia es instrumento (…) del Reino de Dios (…). El Reino de Dios no es —como algunos sostienen hoy— una realidad genérica que supera todas las experiencias y tradiciones religiosas, a la cual éstas deberían tender como hacia una comunión universal e indiferenciada de todos los que buscan a Dios, sino que es, ante todo, una persona, que tiene el rostro y el nombre de Jesús de Nazaret”.
  • “El respeto a la libertad religiosa y su promoción en modo alguno deben convertirse en indiferencia ante la verdad y el bien. Más aún, la propia caridad exige el anuncio a todos los hombres de la verdad que salva”.
  • “En la transmisión del Evangelio la palabra y el testimonio de vida van unidos (…). No basta solamente el testimonio, porque incluso el testimonio más hermoso se revelará a la larga impotente si no es esclarecido, (…) explicitado por un anuncio claro e inequívoco del Señor Jesús.
  • “El término ‘proselitismo’ nace en ámbito hebreo, donde ‘prosélito’ indicaba aquella persona que (…) había pasado a formar parte del ‘pueblo elegido’. En el ámbito cristiano, el término proselitismo se ha usado como sinónimo de actividad misionera. Recientemente el término ha adquirido una connotación negativa (…) en el contexto del movimiento ecuménico”.

TEMA DE LA SEMANA: MISIONES: LLEVAR A CRISTO HASTA LOS CONFINES DEL MUNDO

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 18 de octubre de 2020. No. 1319