Jesús quiere hacerse presente e invitarnos a vivir un desierto con Él para encontrarnos

Por Jaquie Jasso

Llegamos a la Cuaresma y muchos de nosotros nos habremos preguntado cómo vivirla en estos tiempos.

Seguramente seguiremos en aislamiento y no podremos acudir a nuestras parroquias a vivir los oficios y las pláticas cuaresmales como regularmente lo hacíamos.

Algunos de nosotros quizá hemos vivido situaciones de angustia, ansiedad, duelo, enfermedad, problemas económicos, tantas y tantas cosas que nos han movido a experiencias insospechadas, pero a través de eso, nuestro amigo Jesús sale al encuentro para mostrarte el amor del Padre.

Lo imagino ahí, sentado, esperándonos como a aquella mujer samaritana que buscaba agua en un pozo, sin saber que esa actividad cotidiana cambiaría su vida. Se encontraría con un verdadero amigo que, conociéndola a profundidad y sin juzgarla, le daría las respuestas que tanto anhelaba.

Hoy más que nunca, Jesús quiere hacerse presente e invitarnos a vivir un desierto con Él para encontrarnos.

El primer paso para fomentar ese encuentro es la oración.

Es importante estar conscientes y abiertos a generar espacios de oración. No son tiempos que “nos sobran”, son tiempos que abrimos en medio de nuestras actividades para formar una verdadera amistad, porque no existe relación sin tiempo ni con Dios ni con los demás, olvidémonos de que pueda ser de otro modo. Si queremos fomentar una relación, necesitamos invertirle tiempo.

¿Y Santa Teresa?

Este año, buscando herramientas para tiempo de Cuaresma, me vino a la mente que tal vez Santa Teresa de Ávila, maestra de oración, pudiera tener algunos recursos. Cuál fue mi sorpresa… ¡Encontré un camino de Cuaresma guiado por ella!

Teresa conocía muy bien de las luchas por ser perseverante en la oración y decía que le daba pena verse con poco tiempo y que se compadecía de las personas que andaban en mil ocupaciones, porque creía que la vida interior se diluía así.

Hasta que entendió que la respuesta es ni mucho ni poco tiempo para orar. La respuesta es vivir vueltos a Dios, descubrirle dentro y dejar en sus manos el camino.

Teresa nos propone esta dinámica: «Hacer un concierto… que mire yo a mi Amado y mi Amado a mí; y que mire Él por mis cosas, y yo por las suyas» (MC 4, 8). A ese Amigo hay que hablarle con sinceridad, Dios es la verdad y así como le gusta eso de nosotros, también Él nos hablará en la verdad.

A veces nos distraemos en la oración, sentimos que no rezamos bien, estamos desganados, o no tenemos meditaciones que parezcan muy profundas, pero todo eso es completamente accidental.

Teresa recomienda cosas como tener ‘gran confianza’ y hacer pequeños actos de amor.

Durante estos próximos días de Cuaresma, busca un recurso que puedan ayudarte a tener un encuentro con Jesús.

  • Hay muchos sitios web y grupos en redes sociales que nos brindan información para reflexionar en Cuaresma.
  • Haz el propósito de tener un mini Retiro. El tiempo que destines, sea poco o mucho, si es realizado con amor dará innume- rables frutos.
  • Busca un espacio de soledad, un lugar donde puedas tener contacto con la naturaleza y estar a solas en oración con Jesús.
  • También puedes ver una serie o película religiosa que te lleve a la meditación y reflexión. Te recomiendo ampliamente “The Chosen”, una gran serie que nos abre la puerta para entender el infinito amor y misericordia del Maestro.

No desaproveches estas semanas para descubrir el amor de nuestro mejor amigo: Jesús, a través de Teresa de Ávila o en donde el Espíritu Santo te vaya llevando. Recuerda que Él siempre está a la puerta y llama, esperando que le abras.

www.elarbolmenta.com

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 21 de marzo de 2021 No. 1341