Por P. Fernando Pascual

Lo queramos o no, pensamos siempre con ideas a las que vemos de modo estable, inmutable, incluso cuando algunas de esas ideas van en contra de nuestros deseos e intereses.

Así, pensamos con ideas como bien, justicia, verdad, belleza, amistad, concordia, paz, alegría, éxito, resultado, problema, pregunta, vida, enfermedad, trabajo, abeja, ballena, contaminación, y la lista resulta interminable.

Además, hay ideas que están relacionadas como parejas de contrarios: luz y oscuridad, verdad y falsedad, justicia e injusticia, limpieza y suciedad, vida y muerte, bien y mal.

A lo largo de los siglos ha habido intentos por negar la validez de las ideas, por declararlas subjetivas, por considerarlas como mudables, por rechazarlas como inútiles.

Pero cada uno de esos esfuerzos ha sido posible porque se basaba en ideas usadas para negar la validez de las ideas.

Quien, por ejemplo, dice que ninguna idea tiene un significado estable, lo hace porque piensa en tres conceptos que ve de modo estable: el concepto de idea, el concepto de significado, y el concepto de estabilidad.

Porque si la estabilidad no fuese estable, decir que las ideas no son estables significaría lo mismo que decir que las ideas no son inestables (porque estable e inestable coincidirían), lo cual es un absurdo impensable…

Desde luego, vivir en la jaula de las ideas no significa que todas las personas piensen con las mismas ideas, o que siempre demos a cada idea el mismo significado.

Constatar, sin embargo, que existen modos diferentes de pensar en la justicia, o en la honradez, o en la inteligencia, no significa negar que usamos siempre ideas. Lo único que constatamos, ante ese pluralismo de puntos de vista, es que las ideas de unos no coinciden con las ideas de otros.

Incluso en esos casos, al reconocer, por ejemplo, que unos piensan que la justicia coincide con lo establecido por la sociedad, y que otros sostienen que la justicia sería lo que promueve un trato igual para cada ser humano, estamos simplemente constatando que hay dos ideas diferentes expresadas con una misma palabra, justicia.

Este día, como cada día, nuestras mentes pensarán en la “jaula” de las ideas. Por eso es tan importante analizarlas a fondo para corregir errores a la hora de pensar en ciertas ideas, para rechazar ideas que pueden inclinarme hacia el mal, y para acoger todas aquellas ideas que me orienten al bien, al amor y a la justicia.

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