Por P. Fernando Pascual “Apártate de mí, que soy un pecador” (Lc 5,8). Tras el milagro de la pesca milagrosa, Pedro siente su pequeñez. El Maestro es demasiado bueno, demasiado sorprendente, demasiado poderoso. Un pecador experimenta, ante Él, su indignidad. Pero...









