Relaciones sociales, noticias, productos, innovaciones tecnológicas, sentimientos y afectos, todos «nuevos», con la intención de sentirse modernos y «chic», es la nueva puesta en escena de la neofilia, un tipo de personalidad que se ha expandido en los últimos años

Por Mary Velázquez Dorantes

Las personas con neofilia tienen una obsesión por lo nuevo de forma desmesurada, sin cuestionamientos y sin una conciencia reflexiva. La forma en que hoy circula la economía y las nuevas modas ha crecido de tal modo que las personas con neofilia, la mayoría de estas personas, son hombres y su tendencia es hacia lo tecnológico.

El protagonismo es el rey de la neofilia; es desear tener situaciones novedosas en las que se incluyen no sólo los objetos sino las personas. Hoy la sociedad está movida por las novedades, un futuro de espejismos, donde la tecnología ha creado un emporio esquemático y revolucionario.

La supervivencia de los productos está dependiendo de estas personalidades, quienes no dudan al contagio de adquirir nuevos objetos o servicios. El 33% de las personas que buscan novedades terminan haciendo compras innecesarias. Londres, Hong Kong y Sidney encabezan la lista de los lugares en donde no pueden esperar a realizar compras novedosas.

ABURRIMIENTO, LA TRAMPA

La principal causa para convertirse en una persona con neofilia es el aburrimiento. Las personas están hiper estimuladas por grandes cadenas publicitarias, por un relativismo inhumano. Surgen mentes que no requieren grandes esfuerzos. Algunos argumentan que existen rupturas o nuevas formas de vida, tan diferentes a un pasado que parece ser muy lejano para las nuevas generaciones.

En décadas anteriores las edades en las que se desarrollaba la neofilia eran entre los 35 y 40 años de edad, mientras que los últimos dos años las nuevas generaciones no pueden dejar de pensar en lo nuevo como un síntoma de vida normal.

El aburrimiento y el descontento por la vida cotidiana está invadiendo a las nuevas generaciones; es un vínculo asociado con la inestabilidad emocional y la depresión. Se inicia con sucesos que aburren a la persona sobre su entorno y quienes lo rodean, terminando en una sensación de desprecio y crueldad hacia sus escenarios de vida diarios.

LA INVASIÓN VIRTUAL

El mundo digital y virtual envuelve a las personas. Las realidades se disipan y se mitifican. Se privilegia la vida novedosa, actual y en medio de un ecosistema de viejas ideas superpuestas por novedades que aún no existen. Las personas se están acostumbrando a tener muchos seguidores en las redes sociales, se vuelven consumidores de sí mismos y de sus opiniones.

Así mismo la información con un bombardeo constante impide que tanta novedad informativa sea procesada de forma clara y precisa. De un catálogo de mil películas cada vez es más complicado seleccionar una. Los cursores se mueven en múltiples pantallas, los contenidos no son tomados en cuenta por la actividad frenética del desplazamiento.

NADA INTERESA

La novedad es un proceso complejo.Existe demasiada manipulación sobre los productos y servicios. La vida útil de los objetos es muy corta. La superficialidad es la barca de esta gran trampa en la que muchos han caído. Las experiencias satisfactorias cada vez son menos prolongadas, nada es interesante, nada es suficiente. El comportamiento cambia drásticamente. No solo con los objetos sino con las experiencias, las relaciones, el contacto social, se buscan nuevas formas de contacto, algunas extremas y peligrosas.

Aunque no está considerada una enfermedad, la ansiedad y la angustia desaparecen en cuando se adquiere algo nuevo, lo que produce más estados de infelicidad que de felicidad.

CARACTERÍSTICAS DE LA NEOFILIA

La obsesión por la novedad implica una serie de rasgos que suelen presentarse al mismo tiempo en las personas que la sufren.

 Capacidad de adaptación

Debido a que las personas con neofilia necesitan buscar constantemente nuevos estímulos, son capaces de adaptarse a los cambios de manera más rápida que la mayoría de la gente.

Rechazo por la rutina y la tradición

Para estas personas, hacer lo mismo día tras día es uno de sus mayores temores.

Búsqueda de la novedad

Para estos individuos, la necesidad de experimentar cosas nuevas puede llegar a convertirse en su mayor deseo, hasta el punto de poder transformarse en una obsesión.

Tendencia al aburrimiento

Necesitan probar constantemente cosas nuevas. Por eso suele costarles trabajo prestar atención a lo mismo durante mucho tiempo. Ya se trate de un móvil, de una pareja o de un trabajo.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 28 de octubre de 2018 No.1216