La mejor enseñanza es el ejemplo. Por eso hay que orar con los niños cuando son pequeños para que vayan aprendiendo, y, en lo posible, continuar esta práctica aunque sean ya adolescentes, para que su fe no se enfríe.

Éstas son formas de oración que se pueden practicar en familia antes de ir a la cama:

  • Señal de la Cruz.- Hay que guiar la mano de los pequeños para que aprendan a santiguarse. Estes signo no es un gesto vacío sino una oración que invoca a la Santísima Trinidad y nos prepara para centrarnos en Dios y recibir su bendición y su Gracia.
  • Recitar juntos el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria. Que los niños traten de ir repitiendo, y así pronto memorizarán estas tres oraciones básicas del cristianismo.
  • Acción de gracias.- Cada miembro de la familia piensa y, con sus propias palabras y en voz alta, da gracias a Dios por tres cosas o favores recibidos ese día.
  • Bendición.- Al final de la oración familiar, papá y mamá bendicen a cada uno de sus hijos imponiendo sus manos sobre ellos y diciendo en voz alta la oración bíblica de Número 6, 23-27: «El Señor te bendiga y te guarde; haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor vuelva su rostro hacia ti y te conceda la paz». Terminan haciendo sobre ellos la señal de la cruz mientras dicen: «En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén».

TEMA DE LA SEMANA: UN TALLER PARA APRENDER A ORAR

Publicado en la edición impresa de El Observador del 11 de agosto de 2019 No.1257