El ritmo acelerado de la vida, el boom tecnológico, las dinámicas sociales, los escenarios del entretenimiento, el tráfico, las diferentes formas de relacionarse, los propios pensamientos y las situaciones de la vida cotidiana han dado un sentido diferente al tiempo. Las tareas y las formas de invertir los segundos han cambiado a causa de los nuevos ladrones del tiempo, donde el hombre moderno tiene que aprender a gestionar sus actividades con reloj en mano.

Por Mary Velázquez Dorantes

Actualmente el mundo se mide por productividad y eficiencia, lo que se conoce como tiempos y movimientos para alcanzar las metas que cada individuo se pone. Sin embargo, qué sucede con aquellas tareas pendientes, los proyectos inacabados, la acumulación de trabajo, el agobio por los quehaceres, el cansancio mental y físico. Todo ello supone una alta dosis de estrés y ansiedad que están enfermando a la sociedad. De acuerdo con los reportes de productividad en México, el mexicano promedio solicita mayores lapsos de tiempo para terminar sus tareas o cumplir con sus obligaciones.

En este reportaje vamos a explorar quiénes son los nuevos ladrones del tiempo y cómo es que convivimos con ellos.

SIN PLAN ESTRATÉGICO

El mexicano común inicia su día y sus actividades sin un plan estratégico, no tiene claro el panorama de sus actividades. Se está volviendo común que el día avance y la dinámica se vaya transformando en un agobio. La desorganización personal es la primer característica que ha sido identificada en los centros de trabajo, pues los empleados ocupan horas en tareas que podrían ser de minutos debido a que no han visualizado objetivos, no cuentan con un plan diario, dedican tiempo a los pensamientos de agobio, produciéndose la sensación de haber perdido mucho tiempo en determinada actividad.

La desorganización reduce entre un 50 y 70% de las horas efectivas de trabajo. La falta de poder aclarar qué se va lograr en el día es una de las principales barreras para desperdiciar el tiempo, además de ser una acción que a largo plazo provoca conflictos con las personas que nos rodean. Para evitar caer en esta situación es necesario elaborar listados de situaciones urgentes frente a las importantes, planificar las tareas y evitar las confusiones.

¡CUIDADO CON LA TECNOLOGÍA!

El día pasa como agua entre las manos: el teléfono, los mensajes instantáneos, las redes sociales, el correo electrónico, las notificaciones se han vuelto un verdadero colapso, dado que cada vez que se accede a ellas se provoca un retraso entre 6 y 9 minutos en las tareas continuas.

Si el día exige concentración, rendimiento, esfuerzo, es importante desconectarse de todos estos distractores; los beneficios serán vistos de manera inmediata.

Es importante planificar tareas y elegir de 2 a 3 momentos en el día para acceder a la tecnología. Internet ha sido un medio con grandes ventajas, no obstante que la mayor desventaja que ofrece es la pérdida de tiempo. El 40% del tiempo de una persona pasa frente a las conexiones de un celular con acceso a internet y 100 minutos del día se deben al ocio y el entretenimiento.

Internet es la forma más común de posponer tareas; la vida fuera de internet se está acabado debido a las posibilidades de acceso más comunes paraestar conectados.

LA BOMBA DE LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Muchas veces se culpa a factores externos por la pérdida de tiempo; sin embargo, de acuerdo con estadísticas de evaluación psicológica, el mexicano adolece de un 60% de pensamientos negativos frente a cualquier tarea por realizar; es de forma interna que el tiempo se esfuma.

Se está convirtiendo en un mal hábito la falta de motivación personal, el desinterés, el aburrimiento, dado que se posponen actividades o tareas de forma habitual por no eliminar pensamientos negativos.

Una jornada se puede convertir en una pesadilla gracias a éstos y al desánimo personal. El 25% de los mexicanos considera estar viviendo una crisis emocional y ello le reduce la capacidad de atención frente a todo aquello que hace. Algunos expertos han planteado la situación como un caso de emergencia porque se está volviendo común. La falta de concentración no ayuda en nada; los mexicanos sienten exceso de cansancio, fatiga y barreras de enemistad en su entorno, lo que les impide estar concertados en sus responsabilidades y obligaciones. Los pensamientos negativos se han vuelto la materia prima para acceder a la terapia psicológica.

Pistas para no ser atrapado por los ladrones del tiempo

  • » Evita los malos hábitos, enfócate en lo positivo.
  • » Organiza tus actividades por día o semana.
  • » No improvises, ni busques excusas.
  • » Desconecta tus aparatos mientras cumples tus tareas.
  • » Elabora listas de pendientes y no los postergues.
  • » Termina las tareas.
  • » Sacúdete la improductividad.
  • » Duerme 8 horas diarias.
  • » Gestiona tus prioridades.
  • » Delega tareas y supervisa.
  • » Evita alimentos chatarra.
  • » Encuentra metas diarias.
  • » Se positivo.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 11 de agosto de 2019 No.1257