Por Mary Velázquez Dorantes

La violencia se puso en tendencia. La preocupación del mundo está centrada en los diferentes grados de violencia. Mientras que las estrategias para reducirla son ineficaces para algunos, para otros el enfoque es controlar el grado de violencia que las personas padecen. Hay una forma de violencia silenciosa llamada mobbing o acoso laboral, que causa daño psicológico y físico en algunos casos muy particulares. Es un problema que va en aumento debido a la falta de información

El mobbing o acoso laboral va más allá de la presión moral, acciones verbales, la victimización y la humillación del empleado. En el último año en México se han presentado 18 mil casos de personas cuya única opción para evitar el acoso laboral fue presentar la renuncia laboral, ante las constantes situaciones de agresividad, hostigamiento y conductas que los estaban dañando.

De acuerdo con la cifra oficial de la Comisión de los Derechos Humanos, el 80% de los trabajadores son testigos de una situación de acoso laboral, así como de discriminación dentro de un ambiente de hostigamiento.

Para nuestro país el problema va en aumento debido a la falta de información sobre las leyes que protegen a los trabajadores, así como las instituciones que brindan apoyo para evitar ser víctima del acoso laboral. En esta edición te presentamos algunas estrategias para prevenir la situación.

IDENTIFICAR LA SITUACIÓN

Es importante que se conozcan los elementos que determinan cada situación y la información es el primer paso para frenar problemas como el acoso laboral. Si eres empleado y consideras que estás viviendo una situación de caos y acoso laboral debes aprender que este fenómeno siempre es intencional, y que la dinámica del mobbing coincide siempre con una sensación de hostigamiento, donde el ambiente de trabajo se vuelve dañino.

El acoso laboral tiene un rostro y diferentes formas de expresión; entre ellas, designar tareas a personas donde la dignidad humana se degradada, colocar acciones innecesarias o habilidades poco útiles, exceso de trabajo con una presión injustificada, colocación de plazos imposibles de cumplir, juicios negativos sobre el desempleo laboral con una mirada negativa. En estos casos, la persona es atacada en su dignidad y capacidad profesional. Existen algunas situaciones en donde puede ser privado de sus cualidades físicas y morales, por ello es importante estar informados y orientados en los factores que provocan el mobbing.

BUSCAR AYUDA Y PROTECCIÓN LABORAL

Las personas que padecen acoso laboral sufren un daño psicológico donde el aislamiento social es la primera muestra del padecimiento, por ello es importante que sepan que no están solas y que existen instituciones de gobierno y leyes que protegen al empleado en los diferentes casos. De acuerdo con los últimos reportes, México enfrenta una situación de alto impacto, dado que el 61% de los acosadores laborales son los jefes, frente a un 33% donde quienes perpetúan el daño laboral son los compañeros de trabajo.

La intimidación va acompañada en los diferentes niveles jerárquicos de las organizaciones, y resulta altamente útil para la víctima saber que existen leyes que dictan normas de igualdad laboral, entre ellas el CONAPRED, así como instituciones de asesoramiento sobre discriminación laboral y acoso sexual dentro de los centros de empleos de la PROFEDET.

La información para el empleado que busca una defensa frente a estas situaciones resulta de gran utilidad porque en la mayoría de los casos el acoso laboral termina debilitando a la víctima sin que los agresores tengan una sanción. Para todo empleado es importante saber que las víctimas de acoso laboral tienen una ley que los protege.

ACCIONES CLARAS Y CONTUNDENTES

Quizás el escenario resulte complicado para quien padece una situación de acoso laboral; sin embargo, es importante emplear acciones claras y contundentes frente al problema. La mayoría de los casos en nuestro país se ven frenados porque la víctima no sabe cómo actuar; por ello es importante entender que el conflicto puede ser denunciado con las pruebas claras y contundentes.

La realidad en cifras señala que las personas que padecen dicho fenómeno terminan perdiendo su trabajo porque no supieron manifestar su situación. La empresa, como el empleado, lo primero que tienen que ejecutar para evitar el acoso laboral es predicar una filosofía de respeto por la dignidad humana, hacer un ejercicio donde los valores empresariales queden muy claros para todos. Si la situación existe y parecería que no se puede controlar, es importante pedir un asesoramiento especializado, así como conocer y sensibilizar a los trabajadores en torno al problema. El 49% de los casos de acoso laboral han sido diagnosticados con depresión, tristeza, insomnio y algunos padecimientos físicos.

Es importante analizar el contexto laboral, preguntarnos qué tipo de dinámicas vamos a estar viviendo, quiénes son nuestros superiores, cómo me puedo anticipar ante una situación de riesgo; porque, lamentablemente, las medidas que se llevan a cabo en muchos centros de trabajo son provisionales. No obstante, nosotros, como empleados, tenemos la capacidad de análisis, podemos prevenir y también denunciar.

¿Cómo identificarlo?

  • Actitudes repetitivas o puntuales contra la dignidad de una persona.
  • Bajo rendimiento y cambios importantes en el trabajo.
  • Comentarios y/o gestos sutiles.
  • Aislamiento de la víctima.
  • Difamación y burla.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 15 de marzo de 2020 No.1288