La frase más famosa de la película estadounidense de suspenso y terror Sexto Sentido, de 1999, es “Veo gente muerta”, salida de la boca de un niño. También explicará más adelante el pequeño protagonista: “No saben que están muertos”.

Por generaciones y generaciones se les ha dicho a los niños: “Los fantasmas no existen”. Y es verdad que los infantes imaginan muchas cosas, ¿pero será siempre el caso? ¿Puede haber personas con la capacidad de percibir algo del más allá? Y, si fuera así, ¿sería algo que viene de Dios, o se trataría de una trampa del Diablo?

Para responder a estas cuestiones, nuestro reportero Chucho Picón ha entrevistado al presbítero Juan Manuel Pérez Romero, que en algún tiempo fue exorcista de la diócesis queretana, y que actualmente es rector del Santuario de la Congregación de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad de Santiago de Querétaro.

Por cuestiones de espacio no es posible publicar la entrevista en su totalidad, pero presentamos a continuación importantes secciones dividiéndola por temas, comenzando por el Purgatorio, sin el cual no se pudría entender nada de todo este asunto.

EL PURGATORIO EXISTE

Padre Juan Manuel, ¿qué es el Purgatorio y quiénes van al Purgatorio?

▶ El Catecismo de la Iglesia Católica nos explica que las almas que por la Sangre de Jesús han sido salvadas, y que tienen como destino la gloria, después del juicio, si no están perfectamente purificadas, reciben una purificación en un estado o un lugar que se llama Purgatorio.

En esta purificación las almas van quitando todas las cadenas que las unen todavía al pecado, para quedar completamente libres, listas para ver a la Santísima Trinidad cara a cara.

En el Credo de los Apóstoles decimos “creo en la comunión de los santos”. La comunión de los santos consiste en que la Iglesia está compuesta o dividida en tres sectores: la Iglesia Triunfante, que ya llegó al Cielo; la Iglesia Militante, compuesta por la milicia de los que estamos en una batalla en la Tierra, y la Iglesia intermedia, que es la Iglesia Purgante, formada por los que están pagando sus deudas a la Justicia divina.

Nuestra relación con la Iglesia Purgante se da porque las benditas ánimas nos pueden ayudar, y también nosotros las podemos ayudar a ellas.

¿Cuánto puede durar un alma ahí, y a qué se debe su temporalidad en el Purgatorio?

▶ La permanencia en el Purgatorio va en proporción al número y al tipo de pecados cometidos, y al tipo de persona que es; no es lo mismo un pecado de un sacerdote que un pecado de un fiel laico; y no es igual el pecado de una mamá que el pecado de una religiosa; es decir, aunque sea el mismo pecado, es diferente la gravedad debido a las gracias especiales que recibimos los sacerdotes y las religiosas al estar consagrados a Dios.

En el Purgatorio hay tres niveles. Al nivel más profundo se le llama el Gran Purgatorio, y es donde están los más grandes pecadores, y también hay sacerdotes porque un sacerdote, aunque no haya cometido pecados muy grandes, ofende mucho a Dios. En el Gran Purgatorio las almas se encuentran en total oscuridad, envueltas en una llama de fuego, y hay demonios que las atormentan; pero es distinto fuego del Infierno, que es eterno.

Las personas pueden estar en el Gran Purgatorio muchos años porque si no tuvieron ninguna actitud positiva hacia la Misa y hacia la Comunión, ahora no pueden recibir los efectos de las Misas y de las Comuniones.

¡Es una cosa sorprendente! Si en mi vida no frecuento ni tengo respeto por la Misa, aunque después de muerto ofrezcan Misas por mí y estoy en el Gran Purgatorio, Dios, en su Justicia, dará los efectos de esas Misas a otras almas, y a mí me dejaría esperando. Es por eso que hay personas que duran ahí muchos años.

En el segundo nivel del Purgatorio están personas que han sido buenas pero que han tenido pecados y no han hecho penitencia; a muchos se nos olvida que los viernes son días de penitencia; o no han tenido devoción a la Santísima Virgen María, no han leído la Biblia, o no han sido justos en la sociedad. Esas personas pueden estar en el Purgatorio Intermedio, que tiene fuego pero que es mucho más leve que en el Gran Purgatorio.

Y finalmente está el Purgatorio de Deseo. Muchas personas no desean suficientemente en su vida el llegar al Cielo, y si no lo deseamos no podemos llegar; no podemos llegar al Cielo de turistas a ver qué hay, sino que debemos anhelarlo durante nuestra vida.

Dice san Pablo que es indispensable que nuestra esperanza nos mantenga alertas hasta la Segunda Venida de Cristo. Los cristianos estamos esperando la Segunda Venida, el fin de este mundo, Cielos nuevos y Tierra nueva, ¡estamos esperando la vida eterna! Entonces nuestra vida es un caminar en esa esperanza y luchar, por eso somos Iglesia Militante. Raras son las almas que se escapan de pasar por el Purgatorio de Deseo.

Entonces, ¿cuánto dura la estancia en el Purgatorio? Eso depende de tu vida, de tu caridad, de tu justicia, de tu fortaleza, de tu anhelo de Dios, de tu oración; de ello dependerá a qué zona del Purgatorio te toca ir, o si puedes ir directamente al Cielo.

TEMA DE LA SEMANA: EL PURGATORIO EXISTE Y HAY QUIEN LO HA VISTO

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 30 de agosto de 2020. No. 1312