Así canta el salmista al darse cuenta de lo minúsculo que es el ser humano ante la enormidad del universo, el cual, a su vez, es nada delante de su Creador:

“Oh, Yahveh, Señor nuestro (…), quiero cantar tu majestad, que se alza por encima de los cielos. (…) Al ver el cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que Te acuerdes de él, el hijo de Adán para que de él cuides?” (Salmo 8, 2.4-5).

Mirando hacia el firmamento, el hombre no sólo ha indagado la composición de su propio sistema solar, sino que ha encontrado que existen muchos otros. A una distancia de hasta 326 años luz se han contado 1004 estrellas similares al Sol, con sus propios planetas.

Los planetas que no forman parte de nuestro sistema solar se denominan exoplanetas. El primero fue descubierto en 1992, y desde entonces se han identificado más de 42 mil 290. Pero, considerando sólo los 1004 sistemas solares “cercanos” al nuestro, los astrofísicos calculan que los exoplanetas “habitables” rondan el centenar.

Sin embargo, la distancia los hace sencillamente inalcanzables para los habitantes del planeta Tierra. La estrella más prometedora es Teegarden, de la constelación de Aries, poseedora de dos planetas que en teoría podrían acoger vida, y está a sólo 12 años luz; pero esto significa que cualquiera que deseara llegar allá tendría que hacer un viaje de 12 años moviéndose ininterrumpidamente a la velocidad de la luz; y como no es posible alcanzar esa velocidad ni viajar sin descanso, el tiempo necesario se haría mucho mayor.

En otras palabras, si se quiere cambiar de “vecindario”, las mejores opciones para mudarse fuera de la Tierra habrá que buscarlas en nuestro propio sistema solar.

La Luna

Debido a su cercanía, construir una base en la Luna sería la opción más rápida y menos cara para iniciar la colonización fuera de la Tierra; además el viaje no tarda más de 3 día.

Pero habrá que superar la ausencia de atmósfera en la Luna; y la adaptación a la noche lunar, que dura casi 15 días terrestres, lo que dificultará la cosecha de alimentos y el uso de energía solar. Solucionar la baja gravedad, porque perjudica la salud humana; crear una magnetósfera artificial para prevenir daños por las radiaciones solares. Extraer oxígeno del polvo abrasivo denominado regolito; y enriquecer el suelo con carbono, nitrógeno y fósforo, porque escasean. Y, por supuesto, solucionar el asunto del agua pues, aunque la NASA confirmó en 2020 la presencia de ésta, el desierto del Sahara tiene cien veces más agua que la Luna.

Venus

En septiembre de 2020 se dio a conocer que los astrónomos detectaron en Venus un gas llamado fosfina, asociado en la Tierra a la vida, porque está presente en las entrañas de animales como los pingüinos, o en ambientes donde hay poco oxígeno, como los pantanos. Esto hace pensar que en Venus hay, o hubo, una forma de vida microbiana, probablemente en las plataformas superiores de las nubes.

Venus es el planeta más parecido a la Tierra. El 96% de la atmósfera venusina es bióxido de carbono. La superficie de Venus alcanza los 400ºC, pero más hacia los polos la temperatura no es tan extrema. Sondas espaciales aterrizadas en Venus han sobrevivido minutos antes de averiarse.

Júpiter

Se ha considerado una posible colonización futura de diversas lunas de los planetas más grandes del sistema solar, ya que varios de estos satélites contienen agua helada , agua líquida y compuestos orgánicos que podrían ser útiles para sustentar la vida humana.

En especial hay lunas de Júpiter que parecen más o menos propicias para que el ser humano llegue a mudarse algún día. Principalmente 4 de ellas:

  • Io, que tiene demasiada actividad volcánica y es extremadamente seca; pero su helio podría tener un gran valor como combustible.
  • Europa, cuya superficie lunar podría ser perforada para acceder a océanos sub-superficiales. La gente habitaría en iglús.
  • Ganimedes, la luna más grande del sistema solar, y que es la única con magnetósfera.
  • Calisto, porque la radiación que recibe es muy baja, y no hay actividad volcánica.

TEMA DE LA SEMANA: ÚLTIMAS NOTICIAS DEL UNIVERSO

Publicado en la edición semanal impresa de El Observador del 15 de noviembre de 2020. No. 1323