Una ofensiva diplomática encabezada por Marco Rubio contra el terrorismo de izquierda abre un debate de fondo: ¿hasta dónde puede llegar el Estado en defensa del bien común sin traicionar los principios del Evangelio? Este texto examina la tensión entre misericordia, autoridad legítima y seguridad pública en un continente marcado por la violencia ideológica y criminal.



















