Dice la Palabra de Dios: “Dichoso aquel cuya conciencia no le reprocha” (Eclesiástico 14, 2; cfr. Romanos 14, 22) Cada ser humano, sea o no creyente, tiene una ley inscrita por Dios en su corazón, la cual llama al individuo a evitar el mal y a hacer el bien. Se...









