Por Rebeca Reynaud No bastan las palabras para enseñar la doctrina del Señor, cierto, ¿qué más se necesita? El Magisterio de la Iglesia. ¿Qué más? Conocer el Evangelio. ¿Qué más? Encarnarlo en nuestra vida y enseñar así que esa doctrina de Jesucristo se puede hacer...

















