El nuevo movimiento social que prioriza sobre sus deseos, autonomía y metas personales. ¿Qué los ha llevado a elegir este modo de vida?, ¿Cómo establecen sus prioridades y cuáles son los impactos que producen a nivel social?

Por Mary Velázquez Dorantes

La reconfiguración de la vida moderna ha provocado diversos estilos de vida: algunos impuestos por la bandera de la tolerancia; otros, por el paso vertiginoso de los estándares sociales; otros más, producto de las «tendencias». Lo cierto es que la realidad ha llegado muy diferente de hace dos décadas, por lo que es necesario comprender los nuevos esquemas de pensamiento y entender quiénes son las nuevas generaciones, cuáles son sus necesidades, cómo se adaptan, al mismo tiempo que revolucionan los paradigmas.

Estas generaciones están entrando en nuevos estereotipos. Ahora es el turno de los neosolteros, hombres y mujeres cuya prioridad son sus éxitos personales, profesionales y económicos.

Se trata de personas que no responden a los esquemas sociales tradicionales, buscan aprovechar la etapa en la que se encuentran, se independizan de sus familias y buscan cubrir ellos mismos sus gastos personales. En nuestro país el 97% de sus jóvenes adultos con más de 35 años de edad está siendo llamado neosoltero. De acuerdo con la encuesta intercensal, el 32.5 % de los hombres mexicanos es un nuevo soltero.

Algunos los han llamado el nuevo movimiento social que prioriza sobre sus deseos, autonomía y metas personales. Sin embargo, ¿qué los ha llevado a elegir este modo de vida?, ¿cómo establecen sus prioridades y cuáles son los impactos que producen a nivel social?

Solteros, una nueva opción

De acuerdo con investigaciones interdisciplinarias el nuevo grupo de solteros afirma no tener traumas por pertenecer a ese estado civil. Sus objetivos están ligados con el deseo de viajar, consumir tecnología, tener buenas relaciones sociales; tener una relación amorosa no es elemental; algunos psicólogos sociales determinan que los neosolteros han desarrollado una adicción a la soledad y los placeres individuales. Aun cuando somos gregarios, este nuevo estilo de vida produce felicidad cuando se está solo, con un resquicio de vulnerabilidad por el mismo hecho.

La mayoría de ellos responde a su soledad adoptando mascotas, donde canalizan sus deseos sociales invirtiendo en vacunas, alimentos, hospedaje para animales, peluquería y objetos, cubriendo la necesidad de no estar con personas. La relación con el dinero está vinculada a la estabilidad personal; algunos invierten en los bienes raíces, otros compran automóviles.

Los estudios afirman que la llamada estabilidad emocional de este sector está relacionada con la estabilidad económica que producen. Un neosoltero gasta entre entre 7 y 12 mil pesos en comprar en línea, mientras que sus comportamientos socioculturales determinan que la soltería es indefinida por elección.

No es novedad

Desde la década de los 90´s se viene perfilando este nuevo fenómeno. Algunos expertos consideran que es resultado de la influencia cultural del mundo globalizado. Aunque el tema se ha popularizado en los últimos cinco años, no se trata de una novedad sino más bien de un concepto reforzado por múltiples factores, tales como el anhelo de la libertad, la llamada «evolución» de la demografía, la identidad entre lo joven y lo viejo, los entornos tecnológicos.

La nueva soltería es producto del amparo de una vida de felicidad, donde se busca abandonar la tradición y evitar los sacrificios y las limitaciones, ideas que vienen desarrollándose desde tiempo atrás. Son solteros que encontraron una puerta llamada «mundo moderno» y decidieron quedarse justo en la entrada de esa puerta.

Estereotipos llamativos

No todos los solteros son «neos». Algunos sólo han adoptado el lema, mientras que viven una vida donde la gente desea ser joven, hermosa y fuerte por tiempo indefinido; sin embargo, la psicología evolutiva no indica que sea lo correcto para una persona. Algunos son muy calificados y desenvueltos para pertenecer al grupo de neosolteros, mientras que otros se estancan en una lucha por ser competentes y seguros de sí mismos para tener sentido de pertenencia..

Características

Apuestan a un modelo de vida individualista.

Se preocupan por el bienestar, la salud y la belleza.

Resalta su gusto por viajar, consumir tecnología y salir a cenar con los amigos.

Suelen estar al día con los gadgets tecnológicos y los estrenos de cine.

Mientras más tiempo pasan solos, se vuelven más exigentes para incluir otra persona en su vida.

Se inscriben en gimnasios, clases de cocina, yoga, baile, arte o música, cualquier lugar en donde puedan conocer personas con intereses afines a los suyos.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 4 de noviembre de 2018 No.1215