Las vacaciones de verano están tocando a la puerta, el clima caluroso, el espacio para realizar tareas cotidianas, el tiempo libre están abordando las mentes inquietas de los jóvenes, es una de las fechas más esperadas por todos y en la que debemos aprender a disfrutar el verano. Para ello es necesario realizar un plan que ayude a aprovechar el tiempo venidero, para con ello combatir la desidia, la mala inversión temporal, el aburrimiento, los malos pensamientos, dado que cuando no se tiene en mente una actividad suelen aparecer para arruinar las vacaciones. Es por ello que en esta edición de El Observador de la Actualidad te presentamos cinco claves para disfrutar del verano:

Por Mary Velázquez Dorantes

ELABORA UN PLAN

Las ansias por el tiempo libre resuenan como mariposas en el estómago, sin embargo muchas veces no sabemos qué hacer con ese tiempo, y es entonces cuando aparece el tedio y la monotonía. Para evitar que esto suceda tendremos que elaborar un plan de acción y no de supervivencia como dictan algunos, el plan te ayudará a reencontrar fortalezas y combatir debilidades, puedes comenzar con actividades dentro de casa o en tu misma colonia, recuerda que el verano es una oportunidad para conocer gente nueva, hacer amigos, ayudar a tu familia, trabajar en comunidad.

Busca nuevos hábitos en casa, despeja tu mente y el espacio donde habitas, plantea horas de servicio social, alterna actividades personales con las familiares, revisa todo aquello que has dejado pendiente y elabora una lista de aquello que durante éstas vacaciones podrías completar, así los asuntos postergados no te pesarán durante el resto del año.

NO ABUSES DEL DESCANSO

Si bien las vacaciones nos ayudan a recuperar las energías agotadas, es importante no abusar de los descansos largos, analiza el tiempo del día para implantar nuevos hábitos de descanso, evita pasar largas jornadas en solitario o durmiendo, busca actividades productivas, evita el colapso digital que puede producir malestares emocionales, así combinas descanso con quehaceres diferentes, utilizar la creatividad y la imaginación para realizar tareas en las que no dejes espacio para la depresión, la ansiedad, la soledad o el aburrimiento.

Lo fundamental del verano es buscar espacios para ti, sin caer en momentos de desolación, dado que esto puede boicotear tus vacaciones. Es importante conciliar jornadas completas de sueño, así te sentirás fresco durante todo el día y podrás continuar lleno de energía en diferentes ocupaciones.

ESTUDIA POR INTERNET

Sabemos que dejaste a un lado la escuela y sus tareas, no obstante el verano es el momento ideal para aprender nuevas cosas, gracias a internet podemos acceder a cientos de cursos online que en su mayoría son gratuitos y que tienen reconocimiento académico.

Lo puedes hacer en un tiempo libre, con elección de lugar y espacio. Las plataformas que ofertan cursos, diplomados y talleres están hechas a medida del tiempo de los demás, quizás descubras cosas que no has visto en la escuela, ofertas diferentes para perfilar tu vocación, temas de especialización, conocimientos que te acerquen a realidades completamente distintas a lo que vives en tu realidad cotidiana.

El aprendizaje no es tiempo perdido, sino una inversión que te ayudará a resolver conflictos, busca una oferta que te mantenga interesado y cumple con la meta, al final es probable te sientas más satisfecho contigo mismo y con un conocimiento nuevo.

REFUERZA TU VIDA ESPIRITUAL

La vida cotidiana quizás te mantuvo ocupado por un tiempo, las tareas y los quehaceres abrumaron el día a día, utiliza el verano para recuperar y reforzar tu vida espiritual, comienza reflexionado y agradeciendo con todo lo que Dios te ha dado y también retirado. Busca el encuentro con el Creador, puedes realizar tareas misioneras, visitando una hora al Santísimo, rezando el rosario, haciendo una novena, leyendo las escrituras, acercándote a la confesión.

Así como el cuerpo físico requiere de un tiempo de renovación, también el espíritu busca una forma de descanso, buscan momentos de oración te ayudarán a sentirte renovado, tranquilo y confiado, utiliza las vacaciones para conectar con Dios y explícale tus planes.

LEE, IMAGINA Y CREA

Deja a un lado los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales para dedicarle tiempo a un libro, quizás a tú libro favorito o a uno nuevo, puedes conseguirlo en versión impresa o digital, la lectura de ayudará a imaginar y a crear nuevos escenarios, sentirás que el tiempo avanza de forma provechosa, no te sentirás presionado por un tema o libro en específico, dado que tú lo seleccionarás de acuerdo a tus gustos y preferencias.

Busca una historia que cuente algo novedoso, o una historia que recuerde un suceso, un escritor extranjero e invierte en una experiencia de letras, con ello lograrás descubrir nuevos personajes, situaciones y experiencias.

Este verano deberá estar lleno de nuevas experiencias, donde las horas no correrán de forma lenta y no dejarás espacio para el aburrimiento, fastidio o tedio.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 16 de junio de 2019 No.1249