La Palabra de Dios proclama en el salmo 91: «Tú que habitas al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Omnipotente, dile al Señor: “Mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza”. Él te librará del lazo del cazador y del azote de la desgracia......









