Vivimos en una sociedad donde existen cada vez más comodidades, las personas asisten a clases de relajación, meditación, yoga o pilates. Hacen viajes, compras y tienen servicios extensos. Los alimentos son saludables y orgánicos. Las cadenas gimnasios funcionan las 24 horas, los siete días a la semana. La tecnología es basta y todo parecer ir bien

Por Mary Velázquez Dorantes

Tener todas las comodidades personales y recreativas suena a una vida perfecta; sin embargo, se corre el riesgo de caer en desesperación, de padecer enfermedades mentales. Corre la desesperanza: es como si la pantalla de la vida digna a la que se está accediendo no fuera suficiente para el hombre actual.

Aun cuando todo parece ser cómodo y de fácil acceso el mundo, se colapsa, las cifras en el aparente mundo feliz son desastrosas. El suicidio es la segunda causa de defunción entre las personas de 15 a 29 años de edad. De acuerdo con la OMS existe una muerte cada 40 segundos a través de métodos suicidas. Se pronostica que para el 2020 los mexicanos tendrán como discapacidad la depresión. Famosos cuyos talentos han sido reconocidos, han recurrido al suicidio pese a llevar una vida ostentosa.

EL VACÍO DE DIOS

Expertos en temas de salud, mente y neurociencia han resuelto que el mundo de hoy es una tentación fácil y constante. Las personas se deprimen o sufren ataques de ansiedad debido al ritmo de una vida ostentosa, con altas expectativas, algunas con adicciones a sustancias, al alcohol y la nueva moda: el sexo.

Éstos afirman que lo que sucede en la mente está estrechamente re lacionado con lo que se conoce como «El vacío de Dios». Las nuevas gene- raciones están creciendo sin la pre-

sencia divina. La idea de Dios es me- ramente conceptual; por lo tanto, todos sus deseos se encaminan al mundo material, y de forma interior se están quedando vacíos. Tales vacíos están provocando una epidemia mundial, un problema de salud en el que la genética no tiene nada que ver: son nuestros trastornos sociales los que se apoderan de situaciones críticas.

En menos de 15 años ha aumentado un 50% de personas con depresión o ansiedad. Los trastornos mentales representan un 30% de las enfermedades consideradas mortales.

El mundo espiritual es más una moda que un estilo profundo de vivir y reconocer que Dios es el centro de la vida misma.

PREOCUPACIONES ACTUALES

Instituciones especializadas en los nuevos comportamientos sociales han publicado resultados donde la sorpresa queda hecha un lado y la preocupación ocupa un rol determinante. Respuestas como «casi siempre» o «a menudo» frente a preguntas comunes tales como: ¿qué es lo que más te agobia? fueron alarmantes, dado que el 68% de las mujeres observadas aceptaron estar demasiado preocupadas aun cuando la vida moderna tiene grandes beneficios.

El 52% de los hombres considera comer demasiado sin pensar en las enfermedades que produce el exceso de comida. El 28% de los hombres examinados consideraron que la pornografía es un hábito normal entre ellos y propio de su género. Al mundo actual le preocupa el futuro con respecto a su comodidad económica, su posición social y el reconocimiento de sus logros.

Estudios de centros de investigación social demuestran que las características que definen a las generaciones son aplazar sus obligaciones, consumir tiempo en medios de comunicación, trabajar menos o ser considerados perezosos, obtener dinero de forma fácil y ambicionar productos de marca.

LA TRAMPA DE LA TENTACIÓN

Poder, orgullo, soberbia, son las principales trampas de una tentación. El hombre ambiciona demasiado, profundiza poco. La posesividad de los objetos y servicios lo lleva a lo que se considera los nuevos apetitos del mundo: sexualidad desbordada, ego, riquezas injustas, acumulación y exhibicionismo social.

El consumo de anti depresivos es la contraparte para evitar reflexionar o enfrentar los problemas, los deseos compulsivos matan a la motivación, el bienestar se confunde con el placer.

En México los trastornos más «comunes» son la depresión, la bipolaridad y los trastornos compulsivos; de continuar así se estima que 1 de cada 4 mexicanos entre 18 y 65 años de edad estará sufriendo un padecimiento mental.

Una situación de blancos y negros, porque, a pesar de que el mundo se esta configurando para no ser deprimente, la realidad es otra. Las comodidades actuales no reflejan la salud de sus habitantes, es una trampa del mundo actual, en la que muchos han caído y han surgido desordenes que apenas comienzan a atenderse.

Publicado en la edición impresa de El Observador del 31 de marzo de 2019 No.1238